lunes, 18 de noviembre de 2013

Los mundos que compartimos


Tan sola y tanta tristeza acumulada. No recuerdo desde cuándo me siento así, como si me ahogara. Ni siquiera recuerdo mi vida por aquel entonces; ya sabes, mi vida empieza cuando llegas tú. Eres el punto de partida.

Despertarte cada mañana y no tener nunca a nadie.Todos con todos y tú tan solo, tan tú. Y tú y yo, que no hay manera de cruzarnos. Y te busco en los mapas, en las calles perdidas y no hay rastro de ti. Y mi vida está destrozada y yo estoy hecha polvo y tú tan ido, tan tú.
Y los catorces huelen a ti y es jodidamente detestable. Y alguien en el autobús te ha robado tu olor. Y yo, tan ilusa como de costumbre, miro alrededor. Pero no eres tú, ni tu risa, ni tus ojos verdes, ni tus pestañas infinitas. 
Y el invierno se queda atrás y no has tenido la decencia de protegerme de los terremotos. Y no me repitas que soy el único terremoto que conoces, no te quedas atrás; echa un vistazo a mi vida o al colchón que compartimos hace varios mundos.

Lady Rock.



Invencible.

Hoy podría decirte lo mucho que te quiero, podría acercarme al salón y darte un beso, podría abrazarte durante horas mientras te ruego que no me faltes nunca. Hoy podría hacer todo eso. Sin embargo, aquí estoy escribiéndote algo especial en tu día. Ese "algo especial" es un "gracias". Hoy, mamá quiero darte las gracias.

La RAE define la palabra Madre como "mujer que ha parido". ¿Cómo una palabra tan bonita puede quedarse en algo tan escueto?. Yo sólo tengo una definición, pero para mi es la definición perfecta: Tú.

No voy a decirte el típico "mamá. eres la mejor". Eso ya lo sabes y no quiero repetirme. Prefiero contarte lo que desconoces. Desconoces que eres mi ejemplo a seguir. Ojalá en un futuro sea la mitad de la mitad de lo que eres tú. Representas la clase de persona que todo el mundo querría ser. ¿Sabes por qué?. Porque eres fuerte, valiente y sin miedo a nada. Pones a los demás por delante de ti, aunque eso te haga estar siempre en el filo del abismo. Miras a la vida con una sonrisa, te ríes de ella en su cara y si te hace caer te levantas mirándola a los ojos. Desafías a todo lo que se pone en tu camino. Así que, a cualquiera que lea esto, si estás en su camino, apártate porque vas a ser arrollado.

También desconoces que, aunque seas tan fuerte, de vez en cuando te derrumbas. Y, créeme, que cada vez que lloras se me parte el alma. Todos aquellos que te hacen sufrir lo van a pagar caro. Me has defendido en tantas ocasiones que ahora me toca a mi dar la cara por ti. No saben a quién se enfrentan, pero si algo he aprendido de ti es que el tiempo pone a cada uno en su lugar, y si el tiempo tarda, pues ya los pongo yo en su sitio.

¿Has llegado a preguntarte qué se me pasa por la cabeza cada vez que dices "si yo me voy a morir pronto" y te ríes como si nada? Pues, sinceramente, por la cabeza no se me pasa nada. Me quedo en blanco. Pero el corazón... el estúpido corazón que tengo se desangra. Mil puñales se clavan en él. Hago como si no te hubiera escuchado, pero esas palabras se me quedan como fantasmas. ¿Qué sería yo sin ti, mamá? No sólo eres mis pies y mis manos, eres mis ojos. Me has quitado la venda de ellos y me has concienciado que nadie es bueno en esta vida. Que a la menor oportunidad que tengan, te chuparán la sangren como sanguijuelas. Tengo la certeza de que el día que me faltes, una parte de mi se irá contigo. Que mi vida cambiará, porque se me habrá ido la persona más importante.

Tampoco sabes lo orgullosa que estoy de ti. Yo aún soy joven, pero he visto lo que habéis conseguido papá y tu con mi hermana. Tú no has criado hijas, tú formas madres. Contemplo a mi hermana y es el vivo reflejo de lo que tú eres y deseo con toda mi alma llegar a ser como vosotras. Hoy también es su día y merece que le diga lo que nunca le he dicho: Que ella es mi otra mitad, la parte que me complementa. Ella es todo lo que querría ser de mayor y que me hizo la persona más feliz del mundo un 22 de enero del 2005 y me sigue haciendo feliz a día de hoy. Que no puedo evitar emocionarme cuando me dicen "te pareces a tu hermana" y pienso "ella es mucho mejor que yo" y sonrío porque al menos en un ápice de mi, hay algo de ella. Que si ella llora, yo lloro; que si ella tiembla, yo tiemblo; que si ella grita, yo grito; que si ella cae... si ella cae que no se preocupe, que yo la levanto.

Por último, quisiera pedirte perdón por haber cometido errores que te han salpicado. Siento si en ocasiones te hago daño, te contesto mal y soy una borde contigo. Perdóname también por todas las veces que me equivocaré y te volveré a defraudar. Jamás lo haría queriendo, porque si hay algo que me gustaría que sintieras es orgullo por tenerme como hija. Es lo único a lo que aspiro en esta vida.

Gracias mamá por todo, por ser como eres, por cuidarme como me cuidas, por ser mi madre, por ser invencible.

Lady Rock.




Control.

He perdido el control. Mi preciado auto-control. Ya no respondo de mis actos. Mi cabeza me falla porque el corazón toma todo el protagonismo. Imposible coordinar mi mente con mi aparato locomotor. ¿Qué has hecho conmigo? Llegas y haces conmigo lo que quieres. Apareces y me derrito. Resulta que hasta la mujer de hielo se derrite. Y no solo se derrite, sino que también arde. Estoy ardiendo. Se cumplió tu profecía de hacerme arder y me has dejado tal quemadura que ni el aloe vera evitará la cicatriz. Además me petrificas, a mi, a la que cuestionaría al mismo Dios y desmontaría los argumentos de la propia Biblia.

Tu boca ya no me sabe a brisa matutina, más bien a cocaína. Es adictiva, poderosa y contaminante. Así eres tú. Hasta tus labios te delatan y yo me quedo fuera de juego, porque resulta que cada vez te necesito más y me besas menos. Pero a mi me da igual, como todo. Seguiré aquí hasta que te apiades de mi y me des un poco más de tu adictividad. No voy a suplicarte clemencia, si es lo que quieres. Prefiero vivir corrompida que haber vivido una vida sin ti. Me quedo con, incluso, los momentos que jamás compartiste conmigo. A veces pienso que es mejor no haberte conocido. Miento. Al diablo con los miedos y con la incertidumbre. Ya sé lo que me va a pasar. 

Seguiré ardiendo hasta que quieras rescatarme.

Lady Rock.


"Si fueras mía, tú serías mi mañana"

Alguien dijo en una canción que "si fueras mía, tú serías mi mañana". Qué bonito le quedó, pero qué poco pensó en nosotros. Que ni yo soy tuya, ni tú eres mío. Ojalá fuera tan sencillo; me encantaría que fuese así. De verdad. Pero yo vivo el día a día sin esperar nada de nadie y tú... Bueno, tú eres tú. Con tus idas y tus venidas, con tus luces y sombras, tus miradas que me matan y tus labios que me drogan. Podríamos intentar ser del otro, pero ¿para qué? Yo no voy a cortarte las alas y tu no me vas a poner las cadenas. No quiero y no puedo estar atada a alguien y menos a ti. Porque sé cómo eres, porque sé qué eres. 

Caminamos paralelamente por distintos caminos; sabemos que nunca nos encontraremos. No existe ninguna intersección en nuestro horizonte. ¿He dicho "nuestro"? Já, como si tú y yo compartiéramos algo más que la soledad de nuestras respectivas fronteras. Estamos destinados a no encontrarnos, a seguir andando solos el uno sin el otro. Porque sabemos lo que pasaría al cruzarnos. Que la química es tan fuerte como destructiva. Y hermosa, pero sobre todo destructiva. Caótica. Eso es, caos. Todo sería un caos. Sabemos que nada es eterno, ni siquiera nosotros. Qué falsa es la gente que cree que lo es. O a lo mejor es que se quieren y por eso lo son. Sigo pensando que lo nuestro (sigo hablando como si fueras parte de mi y yo de ti, qué ilusa) nunca fue amor, sólo atracción-barra-destrucción. 

Somos conscientes de que podríamos romper todos los universos con el simple roce de nuestros labios y, aún así, nos besamos. Porque nuestros labios no entienden de mundos caóticos, ni de caminos utópicos. Porque nos da igual todo. Nos da igual la vida, el mundo y sus absurdas leyes. 

Que si yo fuera tuya, no habría más mañanas.


Lady Rock.